Una de las costumbres más conocidas es la preparación del llamado agua de San Juan.
La noche del 23 de junio se dejan macerar distintas plantas aromáticas y medicinales en agua, normalmente al aire libre y expuestas al rocío nocturno. A la mañana siguiente se utiliza para lavarse la cara.
Aunque las variedades pueden cambiar según la zona, suelen incluir plantas como la hierba luisa, el romero, el hinojo, la malva o la hierba de San Juan.
También existen tradiciones relacionadas con las nueve olas en algunas playas gallegas o con visitas a fuentes consideradas especiales durante esta noche.