Aquí van algunas ideas fáciles, sin preparación complicada y aptas para todas las edades:
1. El juego de las preguntas
Cada persona escribe una pregunta en un papel (puede ser divertida, profunda o absurda).
Se meten en un recipiente y se van sacando una a una.
Ejemplos:
- ¿Qué momento de este año te hizo reír de verdad?
- ¿Qué te gustaría repetir el año que viene?
- ¿Qué te gustaría agradecer hoy?
2. El amigo invisible de palabras
En vez de regalos, cada persona dice algo bonito o agradece algo a la persona que le toca.
Puede ser anónimo o no. Es sorprendente lo mucho que emociona.
3. Deseos para el nuevo año
Cada persona escribe un deseo (no material) para el próximo año.
Se guardan y se leen al año siguiente.